La Biblioteca Pública Virgilio Barco fue el escenario de un acto histórico que quedará grabado en la memoria de la ciudad. Con la inauguración oficial del Monumento Umbral homenaje personal de salud, Bogotá rindió un tributo solemne a quienes sostuvieron la vida durante los momentos más críticos de la emergencia sanitaria.
Un símbolo que transforma el peso en memoria
Esta obra, creada por el artista bogotano Carlos Castro Arias en el marco de la Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG25, se levanta como una poderosa metáfora visual de resistencia. La estructura del Monumento Umbral homenaje personal de salud representa el peso de una crisis global que solo el talento humano, con el alma sobre los hombros, pudo sostener para evitar el colapso de nuestra sociedad.
Umbral es un recordatorio permanente de la entrega y determinación de más de 450.000 profesionales que estuvieron en la primera línea cuando todo era incertidumbre. Cada vara roja de la instalación y cada piedra suspendida narran la historia de quienes soltaron sus propias manos para sostener la esperanza de una ciudad entera. Esta obra de arte público convierte una etapa dolorosa en un punto de encuentro con la memoria colectiva: una señal clara de que lo vivido por nuestros médicos y enfermeras no se olvida.
Un reconocimiento que trasciende el acto protocolario
Para el sector sanitario en Colombia, el Monumento Umbral homenaje personal de salud valida una labor que exigió conocimiento técnico, carácter inquebrantable y una profunda vocación de servicio. La pieza se integra ahora al entorno cultural de Bogotá como un espacio de reflexión permanente, donde médicos, enfermeras y especialistas podrán verse representados en una obra que reconoce su compromiso sin condiciones.
Desde Fepasde, nos unimos con orgullo a esta iniciativa de la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Academia Nacional de Medicina para seguir reconociendo y respaldando al talento humano en salud que sostiene la vida cada día.



